Quiero armar mi academia de cero

¿Marketplace educativo o Academia propia? Ventajas y desventajas

marketplace educativo

Una vez que has creado tu primer curso, es hora de lanzarlo. En esta instancia consagratoria, existe aún una decisión importantísima para tomar: dónde alojar tu curso. Hoy existen dos posibilidades concretas, cada una con sus beneficios y características. Por un lado puedes crear una academia propia, alojada en un aula virtual, con una marca y estilo único. Por otro lado, cargar tu curso a un Marketplace educativo, con tráfico masivo y paquetes de servicios. En este artículo explicaremos las ventajas y características de cada opción para que elijas la más adecuada para tu curso en línea.

Marketplace educativo: ventajas y características

Un Marketplace educativo es un sitio que permite darte de alta como instructor y cargar tus cursos o servicios de tutoría para venderlos a través de esta plataforma. Uno de los principales beneficios que ofrece, está vinculado al tráfico. Udemy, uno de los mejores marketplace educativos, tiene más de 400.000 usuarios activos y recibe 500.000 visitas por mes. Además, el tráfico que poseen es de gran calidad. Esto significa que, al ser un sitio destinado a la educación, es esperable que la gran mayoría de sus visitantes estén interesados en comprar un curso. 
Otro gran beneficio es que estas plataformas están diseñadas para facilitarte el trabajo. Desde el proceso de alta de tus cursos, hasta los esfuerzos de marketing y ventas, los Marketplace cuentan con una estructura para que tu esfuerzo se reduzca al mínimo. Inclusive algunos, como Udemy, no cobran el alojamiento ni exigen exclusividad, por lo que puedes usarlos como un punto de venta más.

Esta opción es ideal para aquellos docentes que buscan vender sus cursos pero que no disponen del tiempo o simplemente no les interesa crear una academia propia. Es fácil de usar y tendrás apoyo a lo largo de todo el camino.

Crear una academia propia: ventajas y características

La segunda opción es crear tu propia academia. Puedes alojarla en un aula virtual como Thinkific o Moodle, cargar tus cursos y comenzar a vender. El principal beneficio de esta opción es que permite tener control absoluto de tu producto. No estarás limitado por una plataforma masiva y podrás manejar tu academia como te plazca. Tampoco deberás compartir tus ganancias o pagar comisiones a nadie.

Es importante aclarar que esta libertad creativa y de manejo tiene un precio. Crear una academia propia toma más trabajo y deberás involucrarte en todos los aspectos del proceso: diseño, contabilidad, ventas, administración, marketing digital etc. Afortunadamente, hoy existe una gran cantidad de aplicaciones y plug-ins que están diseñados para facilitar este trabajo. 

Esta opción es ideal si tienes una visión a largo plazo de tu emprendimiento educativo. Crear tu academia puede tomar mucho trabajo al principio, pero te permitirá desarrollar una marca y estilo propio. No sólo tendrás el control absoluto, sino que, si la continúas nutriendo con más cursos, contenido y trabajo, serás el principal beneficiario de ese crecimiento.

Ambas opciones son interesantes, simplemente es cuestión de entender cuál se adapta mejor a tus necesidades. También puedes combinarlas: crear tu propia academia y también darte de alta en algún Marketplace sin exclusividad para sumar un punto de venta. ¿Cuál opción se adapta mejor a tu perfil?

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