Quiero armar mi academia de cero

¿Cómo planeo mi primer curso en línea?

curso en línea

Luego de hacer todo el trabajo preliminar ha llegado el momento de la verdad: es hora de crear tu primer curso. Es muy lógico que sientas nervios frente a este momento de tanta creatividad e intensidad. Puede parecer que es una tarea demasiado grande para abarcar pero debes confiar en tu conocimiento y capacidad como docente. El mejor amigo del creativo es una estructura de trabajo, por eso en este artículo vamos a repasar algunos de los elementos cruciales que debes abordar para crear un curso exitoso. Profundizaremos en la importancia de definir un objetivo de aprendizaje, recolectar, estructurar y producir el contenido de tu curso en línea.

¿Cuál es el objetivo de aprendizaje de tu curso en línea?

Si bien en esta instancia ya has definido el tema y público de tu academia, una de las claves para que tu curso sea exitoso es ofrecer un objetivo de aprendizaje atractivo y honesto. De esa manera puedes explicar de manera concreta qué habilidades, conocimientos y experiencias habrán incorporado tus alumnos al finalizar el curso.

La mayoría de los estudiantes ven en un curso en línea, una posibilidad de transformación. Es una herramienta para llevarlos a un escenario más favorable y deseable. Por ello es muy importante fijar objetivos de aprendizaje claros, no solamente para mejorar las ventas sino también para que las expectativas de tus estudiantes sean acordes a lo que ofreces.

Una fórmula sencilla para redactar los objetivos de aprendizaje es completar la oración “Para el final de este curso, podrás…”. Tener claridad en este punto antes de comenzar a producir el curso, logrará que crees un producto coherente con lo que le prometes a tus estudiantes.

Recolección y estructuración del contenido

Como experto en la temática de tu curso, es lógico que tengas mucha información disponible para sumar. Puede parecer difícil elegir qué incluir y qué no y es allí donde tener los objetivos de aprendizaje claros será de gran ayuda. Debes asegurarte que el contenido de tu curso esté directamente relacionado con estos objetivos. Cualquier elemento o tema que no esté relacionado con ellos, es prescindible.

Una vez que tienes el contenido disponible, es hora de estructurarlo en lecciones. Para ello, debes preguntarte cómo vas a lograr que tus estudiantes incorporen los conocimientos y habilidades que estás prometiendo. Puedes comenzar agrupando los temas e ideas similares en módulos y luego desarrollando lecciones para unir esos módulos. Esto te ayudará a entregar el contenido a tus estudiantes de una manera paulatina y ordenada.

Aquí algunas preguntas para ayudarte a ordenar el contenido:

  • ¿Qué conocimiento ya tienen mis estudiantes?
  • ¿Qué necesitan aprender?
  • ¿Cómo pueden incorporarlo?
  • ¿Qué ejemplos de mi experiencia propia o de casos de estudio ilustran correctamente esta lección?
  • ¿Qué actividades individuales o grupales pueden ayudar a aprender esta lección?

Producción del contenido de tu curso en línea

Una vez que ya tienes tu plan de curso, es hora de producir el contenido. El primer paso es identificar los distintos formatos del material didáctico y contenido de tus lecciones. De esta manera, sabrás si tienes que filmar un video, crear una presentación o diseñar una infografía.

La gran mayoría de los cursos modernos incluyen video. La filmación de este contenido audiovisual, dependerá enormemente de la temática y tipo de conocimiento que impartas. Puede ser un video de demostración práctica, en el caso de un curso de cocina o carpintería por ejemplo. Si estás enseñando a utilizar algún tipo de software, también puedes filmar tu pantalla a modo de demostración. También puede ser un video educativo clásico, en el cual te ayudas de elementos como pizarras o presentaciones para explicar la lección. Lo más importante es que el contenido sea atractivo y uses el formato apropiado para impartir tu conocimiento.

La etapa de producción del curso puede parecer larga y difícil, pero es una de las más importantes. Por más que seas el mejor vendedor del mundo, si tu curso no es útil o no cumple con tus promesas de aprendizaje, no será exitoso. Por ello es clave que te tomes este tiempo para crear un producto de calidad, teniendo siempre en mente qué es lo mejor para tus alumnos.

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